El dilema: ¿tipografías de catálogo o a la medida?

—Josep Palau

Gracias a la dependencia digital, hay una oferta espectacular de fuentes tipográficas en el mercado, así como de casas fundidoras. La democratización de las comunicaciones nos ha permitido acceder a fuentes desconocidas creadas por pequeños estudios tipográficos que en otros tiempos no hubieran tenido distribución comercial. 

En Ideograma solemos recomendar adquirir fuentes de tipógrafos de prestigio, pues el diseño tipográfico necesita de un enorme conocimiento artístico e histórico de la evolución de la letra a lo largo de la historia de la humanidad. Por ejemplo, seguimos con atención el trabajo de Erik Spiekermann, Lucas de Groot y Jeremy Tankard, sinónimos de calidad asegurada.

Tipografías a la medida
Una alternativa cada vez más asequible y sumamente interesante –desde cualquier punto de vista que lo veamos– es contar con una tipografía diseñada especialmente para nosotros: seremos los legítimos propietarios de la misma, además tendrá atributos únicos y diferenciados, y responderá a unas necesidades funcionales y expresivas particulares.

No hay que ir lejos para ello; tanto en México como fuera de aquí hay una nutrida y profesional oferta de tipógrafos. Si bien no es una opción barata, es francamente asequible si se compara con los costos totales de implantación de un proyecto identitario.

Eso sí, es una opción que requiere tiempo, por lo cual suele ser necesario diseñar primero algunas partes, como el logotipo, o incluso dejar terminada una fuente, la más dominante de toda la familia.

También es factible consignar a un tipógrafo la modificación de una fuente existente para amoldarla a necesidades específicas. Es más frecuente que se base un trabajo en fuentes antiguas pues no implican conflictos de intereses de explotación comercial. Por ejemplo, la cadena Ikea tiene una versión ligeramente serif de Futura denominada Ikea Sans, rediseñada por Robin Nicholas sobre el original creado por el tipógrafo alemán Paul Renner en 1927. 

Otro ejemplo similar que resuelve necesidades funcionales es la tipografía de Radio y Televisión Española: una versión modificada de Officina –de Spiekermann– para ser reproducida adecuadamente en entornos de resolución reducida: televisores y pantallas de computadora.

Adecuadamente utilizada, la tipografía es una de las herramientas de comunicación identitaria más importantes, sin embargo se le suele dedicar poca atención e inversión. Un factor especialmente delicado del uso tipográfico se debe a que es un software y requiere licencias para que los usuarios dispongan de las fuentes instaladas legalmente en sus computadoras. 

Josep Palau

Socio y director general

Hemisferio izquierdo y derecho, catalán y carismático, Pep es una antología de paradojas y anécdotas que revelan oportunas enseñanzas de vida relevantes para cada proyecto. Es portavoz, faro y timón de Ideograma al dirigirnos desde Cuernavaca.

Más del ideario de Josep Palau

GBM

El grupo bursátil con mayor experiencia en el mercado de valores mexicano