Tu marca: ¿una declaración o un adorno de tu negocio?

—Joe Oviedo

Muchas veces los líderes al frente de una empresa se encuentran más preocupados por resolver tener un logo que por elaborar una estrategia con una clara propuesta de marca. Eso puede funcionar en teoría, pero la prisa de tener papelería y hacer una página de internet puede ayudar muy poco para el largo plazo. Al contrario, ya sabemos que un logo no sirve para –casi– nada.

México es un mercado en pleno desarrollo con numerosas ofertas en todos los sectores, nichos o industrias, donde el espíritu emprendedor se encuentra vigente. A raíz de ello algunas empresas creen que tener buena ubicación o el contar con una nueva distribución de algun producto o servicio innovador es suficiente para asegurar su camino al éxito y, desde que las barreras de entrada para la creación de un negocio son cada vez menores, es claro que el invertir en el desarrollo de marca está lejos de estar en la lista de prioridades. 

La clave es tener paciencia en el camino rumbo a ganar un espacio en la mente de los clientes, siendo éste el principal objetivo de una marca corporativa. Para lograrlo, es necesario balancear la urgencia de salir al mercado con la certeza de contar con un plan de trabajo que dará resultados. Se necesita estar convencido que el tiempo y recursos invertidos en posicionar la oferta de la marca aporta en la vida de una organización.

Es por ello que vestir tu oferta de un nombre ingenioso, con colores llamativos y un logo fabuloso servirá de poco si se han despreocupado por desarrollar aquellas historias, temas, frases, manera de hacer y decir las cosas que han acompañado el desarrollo del negocio desde el inicio.

Tu accionar diario construye tu marca, y un logo es solamente la firma que representa una idea, un grupo de personas con una misión específica quienes día a día se guían bajo un código de valores; el logo a solas no puede representar de manera correcta todo lo que son ni buscan ser. Un logo tiene que estar acompañado por un sistema de lenguaje visual y una narrativa de comunicación efectiva para lograr una posición en la mente de los clientes. Un ejemplo que nosotros tenemos cerca es Volaris, la primera aerolínea de ultra bajo costo de México. 

Otro punto es que cuando solamente adornas tu oferta con papelería o redes sociales es común que en poco tiempo te quedes sin saber qué más decir. ¡Ya abrimos! ¿Y luego? La razón es que tu oferta está hueca, es por eso que empiezas a sonar como cualquier otro negocio y, cuando menos te des cuenta, estarás ofreciendo promociones y descuentos, igual que los demás.

Para evitar atorarse, enfócate en que tu marca sea una declaración de lo que son, de lo que aspiran a ser. Definir lo que los hace diferentes de su competencia es lo que ayuda a tu negocio a ofrecer una opción única para tu público objetivo. Todo lo que tienes que hacer es dedicar el tiempo y la inversión necesarios para hacer que tu marca sea más que un logotipo bonito que adorna tu empresa.

 

Joe Oviedo

Desarrollador de proyectos

Abierto a experiencias y agradecido con la vida, apasionado comunicólogo y autodidacta digital. Materia dispuesta ante prospectos y clientes para comprender objetivos, resolver los ámbitos de valor y juego y después administrar nuestra productividad.